Resumen
Las comunidades wayuú de Arroyo Guerrero, La Guajira, enfrentan una crisis ambiental y social donde la erosión costera representa una manifestación de racismo ambiental y abandono estatal. La ausencia de estudios de impacto y la imposición de proyectos sin consulta previa han exacerbado su vulnerabilidad, evidenciando un patrón de exclusión estructural. Además, el incumplimiento de compromisos por parte de las autoridades ha debilitado la confianza y los canales de diálogo, perpetuando la crisis. Este trabajo analiza la resistencia comunitaria a través de estrategias de organización, aprendizaje técnico y el uso de tecnologías digitales para la denuncia y exposición del problema. A partir de un estudio cualitativo que combinó análisis documental, observación participativa y revisión de respuestas institucionales, se examinó la interacción entre actores comunitarios y estatales. Los hallazgos muestran que, pese a la inacción gubernamental, la comunidad ha documentado el problema, desarrollado metodologías propias para medir la erosión y exigido respuestas ante organismos nacionales e internacionales, construyendo redes de apoyo. La educación popular y el diálogo de saberes emergen como herramientas clave en la lucha por la justicia climática y el reconocimiento de los derechos territoriales indígenas. Se concluye que el uso de metodologías participativas y el activismo comunitario fortalecen la incidencia de comunidades marginadas en la defensa de sus territorios, constituyendo un referente para otros procesos de resistencia frente a la crisis climática, el abandono estatal y la exclusión estructural.